Tormenta azul en lontananza
Sábado, 21 de Julio de 2012 22:35
Plus ultra
Pérez
Ávila
Apenas en cierne; como lactante en su cuna; idéntico a la mota de nieve en el pico de la montaña, o como ese diminuto genio encerrado en la botella arrojada por el mar a la playa...
Empieza a advertirse y a crecer, un movimiento político telúrico que podría sacudir los cimientos tricolores de Tamaulipas y matizarlos con los colores guadalupanos del blanco y el azul.
Una avalancha se va acrecentando en su precipitación, acumulando más peso y volumen, hasta el punto de arrasar con todo cuanto exista en su trayecto de la cima a la profundidad. Y comenzó siendo una insignificante mota de nieve.
El genio de la fábula y el cuento de las mil y una noches, es pequeñísimo cuando emerge y se vuelve gigantesco al cernirse en todo lo alto.
Puede parecer alarde literario, y no lo es.
Si aplicamos la perspectiva metafórica, con la expectativa derivada del fiasco grande, enorme, terrible, que tuvo el PRI en seis de los ocho Distritos Electorales del Estado, nos daremos cuenta de que, quienes destaparon la botella donde estaba recluido el genio blanquiazul, aún no advierten los graves riesgos que esto conlleva.
Se han dedicado a la auto-complacencia onanista.
Ninguno de los involucrados en los seis demoledores fracasos, ha hecho una introspección honesta y cabal, para aceptar su desacierto.
Yo sí sé porqué perdieron en seis de los ocho distritos; como también sé que en los dos donde no se registró la derrota del PRI, hubo calambur periférico; maniobras de ilusionista; prestidigitación en las urnas.
Me llama la atención un dato conseguido por versado político en el manejo de la computadora, quien extrajo números proporcionados por el IFE (Instituto Federal Electoral) mediante el cual, uno se hace cruces, sobre el resultado de la elección en Victoria y El Mante.
En la capital del estado, sede de los poderes políticos, el candidato del tricolor, Enrique Cárdenas del Avellano, perdió en el casco de la ciudad. Su victoria electoral se dio en la periferia. En Ciudad Mante, el PRI obtuvo 60, 034 sufragios, contra 59.070 de Acción Nacional. Un final de película. Si la equiparamos con una carrera hípica, en su bastión, el tricolor ganó por una nariz.
Tengo frente a mi la estadística. No me gusta manejar números, porque lo mío es lo conceptual, la idea, la evaluación, el significado en todas sus dimensiones. En otras palabras, a mí me atrae el propósito de exaltar el ánimo, en pro y en contra, como lo he demostrado, tantas veces, como tantas son mis publicaciones en los periódicos.
Sin embargo, no puedo sustraerme, soslayando esos números que dejan de ser glaciales, para transformarse en signos tórridos, quemantes, urentes como los espejos devastadores inventados por Arquímedes. He aquí una muestra de lo que, posiblemente, no han advertido los políticos picudos que han salido a escena, a dar explicaciones no pedidas, pero bien pagadas.
En Tamaulipas ganó la presidencia Josefina Vázquez Mota con 600 mil 731 votos, y la perdió Peña Nieto con 401 mil 445. Ella: 41.74 por ciento. Él: 27.89 por ciento. El Peje da lástima: 12.12 por ciento.
En Nuevo Laredo, (donde radico) Maki y Cabeza de Vaca, 75, 207 votos, y Lupita Flores y Cavazos Lerma, 43.179. ¿Saben ustedes cuántos votaron en el Primer Puerto Fronterizo de Ibero-América por Arnulfo? ¡18 mil 993!
En Tamaulipas, Nueva Alianza obtuvo 104 mil 488 votos, el 7.32 por ciento del total. Es decir, Arnulfo tiene tres veces más aceptación en el estado, que Gabriel Quadri de la Torre.
No se han dado cuenta, todavía, de que Nueva Alianza supera al Verde Ecologista.
























