Hace como 3 años que no me consentía con media docena de tacos sudados, con la salsa en el frasco atado a la bici y un Jarritos de tamarindo

Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga  I   Periodista

Nuevo Laredo Tamaulipas, México

La lucha eterna por la justicia laboral

TRÍPTICO

José Bruno
del Río Cruz

Un reflejo de la difícil situación que vive el trabajador acotado en sus derechos entre los falsos líderes y la deshonestidad ancestral de muchas Juntas de Conciliación, además de la ambición sin límites de las grandes trasnacionales que operan con toda libertad en diversos países del mundo, por sí o asociados con prestanombres locales.
Un aspecto evidente y de que mucho hemos hablado, es el caso del trabajador minero, cuya labor en sí es extremadamente peligrosa por los derrumbes, los gases tóxicos, la mala oxigenación, etc., circunstancias que ponen en peligro la vida y que muchos de ellos no tienen seguro para sus familias que en caso de una desgracia quedan en desamparo con unos cuantos pesos que se acaban pronto.
Otro caso es el de los menores que trabajan en los llamados “pocitos”, que son pequeñas minas a flor de tierra a donde bajan sin protección alguna, de estos acaban de cancelar más de 300 en Coahuila que funcionaban a ciencia y paciencia del distinguido y justo caballero don Jaime Lozano Alarcón, entonces Secretario del Trabajo, hoy premiado por su actitud en Pasta de Conchos, con una senaduría por el partido gobernante.

¿Y LA LUCHA DE MANDELA?

No crea usted, estimado lector, que las trasnacionales funcionan así solo en México, otros continentes no se salvan, en Sudáfrica la policía acaba de sofocar una huelga de trabajadores en una mina de platino de la compañía inglesa Lonmin, con saldo de 34 muertos y 80 heridos que pedían mejores medidas de seguridad en su trabajo y un sueldo más decoroso, los hospitales de Marikana, cerca de Johanesburgo se llenaron con los heridos y aún ayer velaban a sus muertos, todos trabajadores de la compañía Lonmin Platinum.
Como usted ve, caro lector, la policía sudafricana como en el tiempo del racismo, escucha más las voces de los amos ingleses que los principios de igualdad y justicia con los que Mandela derribo el apartheid.

UNA CRUDA REALIDAD

El distinguido economista chino Li Congjun, ahora Presidente de la Agencia de Noticias Xinhua que es la oficial de la República Popular China, ha escrito diversos artículos sobre la situación económica de su país y del mundo y acaba de publicar unas agudas reflexiones que por su contenido transcribo esperando le parezcan de interés.
“Una broma popular en china en los años recientes cuenta la historia de una anciana china y una anciana estadounidense que se encuentran en el cielo. “Justo antes de morir, por fin pude comprar una casa”, dice la señora china. La estadounidense responde: “Justo antes de morir, por fin terminé de pagar mi crédito hipotecario”. Aunque la historia está basada en los estereotipos del estadounidense despilfarrador y del chino austero, la historia ayuda a explicar cómo la desequilibrada economía mundial ha perdido el rumbo.
Dos dimensiones de esta crisis la distinguen de las anteriores y explican su tenacidad. La primera es la paradoja del crédito, que al mismo tiempo es dinámico y desestabilizador. La expansión y el predomino de las finanzas mundiales permitió acelerar la acumulación de capital y la abundancia material, pero, al mismo tiempo, sembró las semillas de la crisis. En Estados Unidos, las políticas monetarias relajadas y la ingeniería financiera esotérica facilitaron el acceso de los consumidores a lujos como casas más grandes, mejores coches y más vacaciones, a pesar de que no tuvieran ahorros. El exceso de crédito en los países ricos dio como resultado un superávit en la producción en las naciones emergentes orientadas a la exportación como China y Brasil. Estos desequilibrios han tenido efectos negativos para ambas partes.
Durante décadas, en Occidente la manufactura se ha ido vaciando a medida que las empresas manufactureras emigran a los países en desarrollo, donde la mano de obra, el equipamiento y los materiales son más baratos. Además la clase media en los países ricos se ha reducido, porque las utilidades de una economía basada en las finanzas han fluido hacia los “peces gordos” que controlan los resortes del crédito. En las economías emergentes, la urbanización y la industrialización han sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, pero también han tenido un fuerte impacto en el medio ambiente.
¿Qué se puede hacer? En primer lugar, no podemos esperar que el neoliberalismo (las privatizaciones, la desregulación, el libre comercio) reactive el crecimiento. La paradoja del crédito no es sólo una crisis financiera, sino también una crisis de fe, que nos insta a alejarnos de una economía centrada en el capital y a acercarnos a una economía centrada en el ser humano. No se puede pedir al capital que se vigile a sí mismo. Para evitar que se hipoteque el futuro de la humanidad, los gobiernos deben rechazar las actitudes liberalistas. La “mano visible” del gobierno es necesaria para administrar los mercados, reformar los sistemas de reglamentación y frenar las acciones imprudentes.” Seguiremos comentando el interesante punto de vista chino.

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