Hace como 3 años que no me consentía con media docena de tacos sudados, con la salsa en el frasco atado a la bici y un Jarritos de tamarindo

Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga  I   Periodista

Nuevo Laredo Tamaulipas, México

Opinión

A la mujer dormida la tiene despierta el Popo

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Artículo

Alfonso
Urbina

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En 1951-1952 por razones económicas difíciles, mi padre decidió trasladarse de Morelia a la Ciudad de México, quise acompañarlo para que no estuviera solo y así en escuela primaria cursé el 5o y 6o año y recuerdo que se decía que la Ciudad de México se ubicaba en la “región más transparente” y efectivamente en esa época se podían observar los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl y la transparencia que menciono creo se debía a la menor existencia vehicular nada comparable a los millones de vehículos de la actualidad que provocan smog y consecuentemente pérdida de la visibilidad.

Recuerdo lo anterior ya que el Popo se encuentra en actividad provocando expulsión de cenizas que llegan hasta los Estados de Puebla, Morelos, Estado de México y algunas Delegaciones del Distrito Federal y esto se considera como señal para prevenir consecuencias graves si la situación del volcán no regresa a la calma y se levanten las medidas de prevención hoy día implementadas por seguridad en un radio de 12 kilómetros de distancia del volcán.

Esta situación del Popo se consignó en la Historia de México plasmada en escritos a la llegada de Hernán Cortes quien al ir en busca de la Gran Tenochtitlán, asentamiento de los aztecas, Cortes la divisó al llegar y cruzar los volcanes en la menor elevación entre éstos y que desde entonces se denomina el “paso de Cortes”.

Lo que hoy plasmo en esta colaboración son recuerdos de mis 2 años que residí en la Ciudad de México y todo por culpa del Popo que tiene despierta a la “mujer dormida” por su expulsión de fumarolas, muy pequeños sismos, cenizas en gran cantidad y preocupación de autoridades de Gobierno Federal, Estatales y Municipales que han estado obligados al monitoreo del volcán.